Del día que dormí en Israel y desperté en Argentina
- 27 mar 2023
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Estar en días históricos parece ser un designio en mi vida. En Argentina viví muchos momentos que marcaron el destino de mi segunda patria y desde hace días soy testigo de sucesos que se los cataloga como “el mayor peligro desde la Guerra del Yom Kipur en 1973”.

El no tener dominio del hebreo y vivir en un lejanísimo kibutz en el sur del país hace que lo que sucede en la capital y en las grandes ciudades de Israel pareciera que ocurre en otro país, como Siria, Líbano o Irán.
En el mundo del Hevel Eilot, zona como se llama esta parte donde se agrupan varios kibutzim – el plural de la palabra kibutz –, nuestras preocupaciones son si finalmente se marchará el invierno y sus lluvias, el prologado receso escolar de pascuas y qué vamos a llevar a la cena de la primera noche de Pesaj (pascuas judías).
También en esta parte del país, las manifestaciones en contra del Benjamín Netanyahu, conocido como Bibi, iban en aumento semana tras semana. Ocurrían al pie de la carretera, que nos conecta con el centro del país, los sábados al termino de shabat. Cuando caía el sol del día previo al comienzo de la semana laboral, en las principales ciudades, miles de personas salían con banderas y carteles, en hebreo y en inglés, y se manifestaban en contra de la cuestionadísima reforma judicial.
Imposible no querer saber del tema. Me informo de medios en inglés y uso el traductor de Google para saber lo que dicen los principales diarios en hebreo. Un compañero de trabajo argentino, con más de 20 años por estas tierras, me da su visión de las cosas. Entre largas conversaciones, en las que comparamos lo que ocurre aquí con la Argentina, llegamos a la conclusión que la actual coalición gobernante tiene muchas similitudes con el peronismo. Los problemas judiciales son un común denominador en los referentes del Frente de Todos (Argentina) y el Likud (Israel).
La gota que rebalsó el vaso ocurrió el sábado cuando Bibi echó a su ministro de Defensa, Yoav Gallant, por pedir que “por el bien del Estado y de nuestros hijos, debemos frenar este proceso legislativo”. El rechazo se hizo sentir en las calles la misma noche del sábado: cerca de 700.000 personas salieron a rechazar la decisión de Netanyahu y exigir la reposición del funcionario despedido.
Desde casa, seguía el tema más que todo en las redes sociales mientras veía un partido de fútbol de la liga peruana. En Twitter había imágenes de manifestantes bloqueando las autopistas en Tel Aviv y en varias calles ardían grandes fogatas. Esta película ya la vi en celeste y blanco. Aquí es donde se me vino a la mente este meme:

Me fui a dormir ya entrada la madrugada y me desperté a media mañana. Tenía varias alertas en mi celular de algunos sitios de noticias en hebreo, la noticia se actualizaba constantemente. También había recibido varios avisos por Whatsapp y el mensaje era el mismo: un paro general que comenzaba a las 14 h, esta medida abarcaba a entidades gubernamentales, centros educativos, bancos, shoppings y aeropuertos.
Mientras desayunada miraba la televisión y todo Israel estaba paralizada y polarizado; sí, como la grieta en Argentina. De un lado estaban los laicos, que se oponen a Bibi y sus reformas, y del otro los religiosos ortodoxos, que son los socios del actual primer ministro. Con mi rudimentario hebreo entendía algunas cosas, ya no solo la protesta era por el tema de la reforma judicial.
“Otro de los reclamos es sobre el servicio militar obligatorio, la tzavá. Mientras que los laicos van y cumplen con su deber, los religiosos no lo hacen porque dicen que su contribución es rezar”, señalaba uno en las redes sociales. Y es que los reservistas también se sumaron a las protestas, donde también están incluidos los pilotos de combate quienes advirtieron que la próxima semana se ausentarían de sus entrenamientos. No hace falta aclarar cuáles son los riesgos que implica esto para la existencia de Israel.
Por la noche y ante lo que podría ser la antesala de una guerra civil, tal como lo dijeron muchos dirigentes, a las 20 horas locales, Benjamín Netanyahu salió en cadena nacional a decir que pospone hasta mayo la tramitación de la polémica reforma judicial. A pesar del anuncio, los opositores señalaron que las protestas continuarán durante el martes y los sábados al termino de shabat.
Estamos a puertas de las pascuas judías y cristianas, y los musulmanes ya comenzaron a transitar desde la semana pasada el mes del Ramadán. Hoy es una incógnita si lo que debe de ser un tiempo de reflexión y tranquilidad se verá reflejado en la hoy convulsionada Israel.



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